miércoles, 21 de agosto de 2013

Noviembre de una capital (ficha bibliográfica)



Título original: Nëntori i një hryeqyteti.

Primera edición en Albania: Tirana: 1975. Naim Frashëri, 223 pp.

Ediciones en España:

1-Metáfora; Madrid: 2000. 240 páginas. Traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde.

2-Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores; Barcelona: 2011. 240 páginas. Introducción y traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde.

3-Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores; Barcelona: 2011. 240 páginas. Introducción y traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde. 2ª Edición.

sábado, 10 de agosto de 2013

El gran invierno



Suele ser habitual realizar una comparación de El gran invierno (1973) con Guerra y paz, denominando así, como una Guerra y paz a la albanesa, la obra de Ismaíl Kadaré. Yo, bien poco encuentro de todo esto en la novela, a no ser una coincidencia con la extensión monumental del texto. Sin embargo, el trabajo que realiza Kadaré en esta ocasión se me asemeja mucho más al fondo de ideas y reflexiones transversales que atraviesan la Vida y destino de Grossman.

La vida cotidiana durante el comunismo, la vida de la gente en el totalitarismo, muy bien podría ser una forma de definir El gran invierno. La novela, un monumental fresco polifónico, algo así como una capilla Sixtina literaria de los comunismos, muestra un momento clave en la historia de Albania: su ruptura, en el año 1961, con la dependencia ideológica, política y económica, que la unía a la Unión Soviética. Los sucesos que ocurren en ese invierno afectan de variadas maneras tanto a personajes ficticios como a reales, y Kadaré va dibujando con su paleta de escritor una sociedad en la que todos tienen cabida: desde un periodista que acude como intérprete a la fatídica reunión en Moscú en donde se cristaliza la ruptura, pasando por líderes reales al estilo de Enver Hoxha o Jruschov, hasta barrenderos, violonchelistas, novelistas, críticos literarios, burgueses represaliados, adolescentes, mujeres casaderas, ancianos, ex guerrilleros, cuadros políticos y militares, corresponsales extranjeros… toda una humanidad que, a modo de colmena, bulle y se ve afectada por esta interpretación de la vida como problema político (parafraseando el magnífico trabajo del checo Vaclav Belohradsky).

También se ha comentado bastante la imagen –con polémica- que de los líderes comunistas proporciona Kadaré en esta novela-río de 699 páginas: en ningún caso rinde ninguna pleitesía a Hoxha, y ni mucho menos a Jruschov o a otros, que salen bastante mal parados. La imagen que proporciona del sistema y de sus líderes es más bien deprimente, muy crítica, y está trufada de referencias duras y acusaciones totalitaristas, más en concreto a cierto tipo de comunismo del momento. Es un texto arriesgado, donde un magnífico repertorio de imágenes demuestra la decadencia e inhumanidad del comunismo y ataca directamente a sus dirigentes. Así, unos abrigos de los miembros del politburó en un guardarropa, unas estatuas rodeadas de serpientes en las ruinas de un circo romano, el clima duro e invernal de la ciudad, una abúlica base de submarinos, el estallido de las estructuras de una presa o el proceso de revelado fotográfico, ofrecen desde una mirada metafórica una clave con la que interpretar el régimen desde un punto de vista desolador.

Un régimen en donde sus dirigentes se afanan en vivir lo que Kadaré denomina en otra de sus novelas como la gran estratagema, y conseguir así que los ciudadanos atiendan a otro lado, distraigan sus miradas mientras los expolian. Sin embargo, gracias a autores como él, los lectores pueden atender a los tejemanejes criminales de una política devastadora y, leyendo entre líneas, aterrorizarse con los retratos fantasmales de La Pasionaria, Hoxha, Jruschov, y toda la pléyade comunista en ebullición. Precisamente, el poder escribir la novela tras la ruptura de relaciones de Albania con la URSS le valió a Kadaré como excusa para criticar una serie de comportamientos y máximas políticas que en otro caso hubieran sido imposibles de atacar, pero al dirigirse al ahora enemigo de ese momento, fue bien recibido, aunque señalase las mismas directrices criminales que sucedían en el propio país. Toda una paradoja que se repetiría después, con la quiebra de las relaciones entre Albania y China, plasmadas en la novela El concierto.

De esta manera, El gran invierno es una parte de un monumental y riquísimo mosaico que se complementa con el resto de las novelas políticas que teje su autor: toda una visión devastadora de la pandilla de asesinos y criminales que se hacen llamar políticos.

Polifónica y acertada, aunque quizás demasiado extensa, mezcla entre personajes reales y ficticios. Remarcaré, en especial, la  imagen tan aterradora que ofrece de la vida política durante el comunismo, opuesta a la vida cotidiana, si es que se puede denominar vida. Sinceramente, creo que la obra no alcanza una cota máxima entre la producción del autor exclusivamente por su extensión, que en cierto modo hace que se resienta el texto, demasiado minucioso en asuntos locales para un lector europeo “algo mas ajeno”, por lo que puede ser un problema de lector, no del escritor. Aún así, una obra clave para entender el proceso político albanés y el proceso literario propio de Kadaré.

El gran invierno (ficha bibliográfica)



Título original: para El Gran invierno de la soledad-, mucho más corta que la versión larga definitiva: Dimri i vetmisë së madhe.

Para El Gran invierno: Dimri i madh. Botim i tretë.

Primera edición en Albania: Tirana: 1973, para Dimri i vetmisë së madhe.
                                         Tirana: 1977, para Dimri i madh. Botim i tretë. Naim Frashëri, 620 pp.

Ediciones en España:

1-Vanguardia Obrera (VOSA); Madrid: 1991. 699 páginas. Traducción del albanés de Jesús Hernández. Colección Narrativa.

domingo, 4 de agosto de 2013

Crónica de piedra



Crónica de piedra, sexta novela del albanés Ismaíl Kadaré (publicada en 1971), es una obra que  ya de por sí merecería toda una tesis doctoral en exclusiva, de tan variada, enriquecedora y brillante como resulta para el lector. Además, aporta algunas novedades estilísticas fundamentales en el universo literario de Kadaré: es uno de los escasos textos biográficos de su autor. Lo que conlleva unas descripciones teñidas de cierta melancolía y un lirismo hasta el momento casi inédito en una forma de escribir dura, tensa y, a veces, hasta desabrida.

En efecto, lo que sucede en la ciudad de piedra, que no es otra que Gjirokastër, el lugar de nacimiento del propio Kadaré y del tirano que ensombreció Albania, Enver Hoxha, lo que establece una relación entre escritor y politicastro que muchas veces coincidirán o colisionaran polémicamente, aunque eso es otro asunto; lo que sucede en la pétrea Gjirokastër pasa por el tamiz de un chico, de un niño de tal vez ocho años –el propio Kadaré nació en el 36 y los sucesos de la novela se mueven sobre el 43 y el 44- y será esa visión repleta de imaginación desbordante la que dote de un sesgo nuevo a la narrativa de Kadaré, que es ya de lo poco que podría faltarle –si es que le faltaba- dentro de su innegable brillantez.

Desde la visión peculiar y particular del muchacho anonadado que reinterpreta los sucesos de la Segunda Guerra Mundial a su manera, o a la manera de su pequeño mundo, asistimos a un recital descriptivo (ahora que tantos autores y teóricos se empeñan en que las descripciones se han pasado de moda en la literatura, que aburren al lector), un manual de cómo se debe describir hechizando al lector –algo que yo sólo recuerdo en Clarín, Winkler y Sebald-, dejándolo totalmente perplejo con el despliegue de metáforas y símiles a cual más impactante.

La ciudad, una olla inmersa en los intereses de las potencias bélicas, pasa una y otra vez de las manos italianas a las griegas, hasta que, al fin, cae en la de los nazis que invaden Albania. El auge de los guerrilleros partisanos, la preponderancia del PC, las supercherías locales, la emergente figura de Hoxha, los bombardeos, los refugios, las bodegas, los primeros amores, el deslumbrante descubrimiento de los libros y la lectura… sucesos todos ellos que se van desgranando para conformar un mosaico colorido en una novela narrada en la primera persona del chaval (con algunos insertos de la Crónica y los avisos locales) que sin embargo resulta un texto casi coral y en donde la verdadera protagonista es la ciudad de Gjirokastër en todo su esplendor y rareza arquitectónica.

El estilo de Kadaré, duro y tenso, se desgarra continuamente con pinceladas de un lirismo inocente, y aunque muchos de los acontecimientos descritos son duros, quedan extrañamente, y dolorosamente, dulcificados, a los ojos del niño que los presencia. Además, y es otra de las claves de la importancia del texto, aquí se topa Kadaré con gran parte del que será el imaginario que desplegará a posteriori: los firmanes, la obsesión por la ceguera, las novelas del ciclo de la Guerra Mundial, la guerrilla y los guerrilleros, las cabezas cortadas y puestas en sal, los nichos de la vergüenza, los problemas del poder totalitario, la distopía comunista, los aedos, los poetas ciegos, tantos y tantos otros motivos brotan con fuerza en párrafos que después darán lugar a novelas inolvidables.

De esta manera, Crónica de piedra, junto con El palacio de los sueños y tal vez Abril quebrado, se me antoja una de las mayores obras maestras de Kadaré, crucial a la hora de poder entender su narrativa. Es imprescindible para poder penetrar en el mundo pétreo de tradiciones y miedos, de héroes y villanos, de las múltiples Albanias de Ismaíl: una lectura placentera de una prosa fina y delicada, que describe una ciudad que cobra vida bajo su texto hasta convertirse la novela en el mayor monumento posible a Gjirokastër y a la literatura de grandísima calidad.


Crónica de piedra (Ficha bibliográfica)



Título original: Kronokë në gur.
Primera edición en Albania: Tirana: 1971. Naim Frashëri, 229 pp.
Ediciones en España:
1-Muchnik; Barcelona: 1992. 237 páginas. Aparece bajo el título Crónica de la ciudad de piedra. Traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde.
2-Alianza Editorial; Madrid: 2007. 280 páginas. Introducción y traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde. Colección El libro de bolsillo. Biblioteca de autor, nº 726.
3- Alianza Editorial; 2009. 280 páginas. Introducción y traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde, Madrid, Alianza. Colección El libro de bolsillo. Biblioteca de autor, nº 0726. (En un estuche junto a Crónica de piedra y El palacio de los sueños).
4-Alianza Editorial; Madrid: 2010. 273 páginas. Introducción y traducción del albanés de Ramón Sánchez Lizarralde. Colección El libro de bolsillo. Biblioteca de autor, nº 726. 2ª Edición.